Semana de terror 2007
El dos de noviembre es para mí un día especial: es mi cumpleaños. Muchos otros dejarían de lado el terror para centrarse en comidas familiares y demás eventos propios de un aniversario, pero no es mi caso. Como no podía ser de otro modo, lo celebro dentro del Teatro Principal, dejando para más tarde la fiesta con los amigos y familiares. Este año, con más motivo: mis padres están fuera y mi hermana de Erasmus. Así pues, solo me queda mi cuadrilla. Por desgracia, no hay quien los arrastre conmigo al cine. En cualquier caso, no me canso de cumplir años en la Semana de Cine Fantástico y de Terror, sobre todo en compañía de gente tan estupenda como la que me rodea cada edición. Por desgracia, yo ya he dejado atrás la mayoría de edad que acaba de cumplir nuestra querida semana de terror. No obstante, espero seguir envejeciendo junto a ella muchos años más.

Todo lo que empieza acaba -tarde o temprano- y ya se nota en el ambiente la tristeza que suele acompañar al final de La Semana. Finalmente, mi intervención en la radio se ha quedado en agua de borrajas. Los responsables han decidido suspenderlo. He podido pues descansar a gusto hasta muy tarde. A las cinco de la tarde he llegado por los pelos al inicio de otro episodio de la segunda temporada de Master of Horror,
The damned thing, de Tobe Hooper. Es bastante malo, aunque queda lejos del desastre de episodio que dirigió en la primera temporada. Como tenía tiempo has la siguiente sesión, he aprovechado para ir a visitar a mi amigo Iger al hospital, que acaba de ser operado después de un accidente. Aunque me han venido a buscar en coche, había semejante tráfico que solo he podido estar unos minutos antes de volver al cine.

La película danesa financiada por la productora de Lars Von Trier,
How to get rid of the others, ha hecho reír al público del Principal, aunque a más de uno le ha cansado tanto dialogo. Aunque Rebordinos nos haya intentado vender que era una película seria, se trata de una comedia negra y en ocasiones bastante gamberra. No está nada mal. La siguiente sesión ha venido precedida por Limoncello, un corto compuesto de tres fragmentos en clave de homenaje al Western. El tercero corre a cargo de Borja Cobeaga y algunos de los integrantes originales de Vaya Semanita, que han acudido a presentarlo. Le ha seguido
Feast. La película de John Gulager es divertida, pero tampoco llega a la altura de Abierto hasta el amanecer. Eso sí, las fichas de cada personaje son impagables. El público se ha divertido mucho, pero no parece que sea capaz de robarle el premio a 1408. Mañana saldremos de dudas. Prometo pasar por el Principal y sacar algunas fotos del palmarés.

Para cerrar la noche, hemos asistido a un espectáculo muy especial. La proyección de
The Rocky horror picture show ha sido todo un espectáculo. El grupo de teatro que la acompañaba la ha convertido en una fiesta. Ya en la entrada había mucho ambiente, con los actores increpando a la cola y gente del público vestida como los travestís de la película. A la entrada nos han dado una bolsa con un matasuegras, un periódico, una bolsita de arroz, confetis… Había que utilizar esos elementos a lo largo de la proyección. En algunos momentos el conjunto era estremecedor, con los actores encima de las butacas, los bailes y el caos general. Todo ha terminado con un gran karaoke colectivo, con baile incluido. A mi me ha encantado. Ha sido toda una experiencia. Lo cierto es que la transexualidad de la película es de lo más divertida y si a eso le sumamos un grupo de profesionales muy buenos… Como bien nos ha dicho una de las actrices antes de empezar, nos han desvirgado por completo.

En resumidas cuentas, una excelente fiesta de cumpleaños. Ha sido una celebración por todo lo alto. Esperemos que no sea también una fiesta de despedida del Teatro Principal. Dicen las malas lenguas que corre peligro frente a su transformación en biblioteca. Ni que decir tiene que me parece una completa tontería. Una cosa es que lo reformen, otra muy distinta que se lo carguen. Para mi es un lugar muy especial y espero que se lo respete. De todos modos, compadezco a las encargadas de la limpieza cuando vean lo que les hemos dejado. Nosotros iremos a despedirnos de La Semana al Victoria Eugenia y al Kursaal. Solo nos queda un día para terminar!...
Me salto
The Tattooist porque ni me interesa ni estoy con ganas después de la noche de ayer. Paso directamente a
Los inmortales, la búsqueda de la venganza. La película no vale nada, desde el punto de vista de animación ni por su guión (que no tiene), pero se hace entretenida. No puedo decir lo mismo de
Aachi y Ssipak, que con una animación mucho más espectacular se convierte en un tostón.
Por supuesto, estas películas no dan mucho juego entre el público. Mejor entran las películas de la noche más oscura. El corto de animación otro tostón bien animado. El corto de imagen real tiene más gracia aunque le cuesta entrar.
A L’interieur se presenta como una de las mejores películas de la semana. Aunque falla en algún momento es contundente y muy interesante. Ha conseguido que aparte la mirada en algún momento. Muy oscura, como prometía el título de la noche. El público responde, como lo hace también con
Olaf Ittenbach y su ridículo video casero llamado
Dard Divorce. Impagable....

Buen ambiente en la jornada de hoy. Quizá el ambiente se ha visto algo resentido por la noche del día anterior. Y es que poner dos noches fuertes seguidas es lo que tiene. También influye que todos conozcamos a Olaff Itenbach. En efecto, una marea de gente abandona la sala antes de enfrentarse a su película a las 3:00 de la mañana. La mayoría prefiere dormir. Lógico.
Hasta ese momento la sala había disfrutado de la que, a falta de conocer la calificación, puede ser la ganadora de éste año. Y es que
Le Interieur es un auténtico peliculón que levantó cinamatográficamente una jornada que sobrevivía a duras penas tras las mediocres
Tattooist y
Highlander.
En definitiva, otra buena jornada con un estupendo ambiente. Una sala caliente que no defrauda, aunque quizá ya no esté tan fresca como antaño....
Es bien sabido que un día tan señalado como el de todos los Santos suele dedicarse al recuerdo de los difuntos. En mi caso, lo ocupo en otros quehaceres, aunque en cierto modo relacionados con el mundo de las ánimas. Ni que decir tiene que la festividad tiene cabida en nuestra querida semana de terror y, aprovechando la fiesta, los responsables preparan una segunda noche de cine de género. Lo cierto es que a estas alturas llegamos algo cansados a las proyecciones, sobre todo si no se ha podido descansar por las mañanas. No es mi caso, pero se me ha acabado el chollo. En unas pocas horas tengo que ir a la radio en representación de patiodebutacas, para hablar precisamente de festival. En menudos berenjenales me meto. Por eso mismo estoy escribiendo el diario nada más llegar a casa. Si ya me va a costar levantarme, no digamos ya ponerme a escribir algo coherente…

Me he despertado a una hora prudencial y completamente repuesto del maratón del día anterior. He llegado justo a la proyección de
The tattooist, a la que ha precedido un corto bastante notable. El film neozelandés me ha aburrido sobremanera. No es más que cine palomitero disfrazado bajo una capa de exotismo y así lo ha entendido el resto de la sala. No obstante, alguna que otra mujer a suspirado al ver el cuerpo que lucia el protagonista. También ellas se merecen algo de carne de vez en cuando.
Luego dos sesiones de animación, cada una precedida por un corto no demasiado notable. Primero
Highlander: The search for vengeance, un producto bastante pobre que no está a la altura de otras películas de Kawajiri. Menos mal que luego el nivel ha subido con
Aachi & Ssipack. La película coreana funciona como comedia pero lo hace sobre todo como film de acción. Es una virguería en el plano técnico y sus numerosos homenajes al cine hacen las delicias de los espectadores. Como siempre, el sector anti-animación se abstiene. Lo cierto es que entre sesión y sesión hemos tenido tiempo de sobra para tomar algo. La noche prometía ser dura, aunque no tanto como la de ayer, así que nos hemos nutrido en los garitos habituales y vuelta a la acción.

Esta vez la organización ha optado por ir al grano y -al margen de un pequeño sketch a cargo de unos actores competentes- no nos ha obsequiado con ninguna sorpresa, para alegría de los sufridos trabajadores del Teatro Principal. Después de dos cortos -el primero de animación, el segundo de imagen real y bastante convincente- me he tomado un Red Bull para enfrentarme a los dos largometrajes que tocaban. Mis amigos se enfadarán si llegan a leer este diario (cosa que dudo) y se enteran de que he recurrido a drogas para aguantar entre sesiones, pero cuando la necesidad aprieta son un remedio infalible. Si no a ver quien es el guapo que aguanta toda la noche en la butaca sin acudir al bar!
El caso es que Olaff Itembach -el terror en persona y no porque sus películas de miedo- ha salido junto a parte del equipo en primer lugar a presentar su nueva obra. Solo de pensar en las atrocidades que han perpetrado se hecha uno a temblar. Pero antes de lo inevitable, hemos podido disfrutar con el buen hacer de
A l´interieur, una película francesa quizás un poco excesiva pero en cualquier caso bien realizada. Para contrarrestar, el
Dard Divorce de Ittembach ha sido más de lo mismo: una historia pesada como excusa para escenas de gore. La gente se retorcía en sus butacas. El caso es que para las cuatro y media pasadas estábamos en la calle. No es que haya sido una gran noche, pero la fiesta ya la tuvimos ayer y hoy era día de resaca. Una resaca a la que espero sumarme en breve. A estas horas ya tengo 24 años!

...
Me salto
Epitaph porque ya la he visto en el
Zinemaldi, insisto en que no está nada mal. Después, Keichi me descubre un pintxo delicioso en la parte vieja que pronto contrastará con el maltrato estomacal a base de gusanitos, cervezas y demás. Como el día manda vemos
Halloween, una muesca más en los tostones herederos de la antigua
Halloween.
Por fin, llega una de las películas más esperadas,
Teeth, que jalea al pesonal como es debido.
Después llega la esperada noche de Halloween, para la que las entradas vuelan. Empieza con sorpresa, tocan durante media hora
Los del gas, consiguiendo mantener vivo al público. Los cortos que vienen después también, aunque seguimos sin tener un corto bueno. La película,
Frontiere, apaga al personal y es que se trata de un tostón mil veces visto que lo único que consigue es darle más clientes al bar del teatro principal. Después, la oferta de
la
Troma, de cuyo presidente Rebor nos ha leído un texto largísimo,
Night of the chicken dead. Una chorrada. Lo cierto es que no puedo evitarlo: me duermo.
Una vez más la noche de Halloween empieza muy bien pero fracasa al entrar las películas, porque casi siempre son películas aburridas con la música bien alta que no dan juego al público, una pena....
Si hay que destacar de entre todas las sesiones las que más juego dan, estas son sin duda las de las noches. No en vano, las primeras entradas que se agotan son las de las dos maratones nocturnas que se celebran la noche de Halloween y la que le sigue. Estas non-stop cinéfilas constituyen un autentico reto para el espectador. Hay que mantener el tipo y aguantar tantas horas sentado en una butaca, muchas veces tragándose productos cuya calidad deja mucho que desear. Algunos se ayudan de la bebida para hacer más amena la estancia, pero lo cierto es que el público del Teatro Principal, siempre estupendo, sabe convertir esas noche en autenticas fiestas. Desde la organización son conscientes de lo especial que resulta el evento y no dudan en obsequiarnos con unas cuantas sorpresas todos los años. Así pues, la noche de Halloween prometía ser estupenda, aunque antes hubiera que enfrentarse a otras tantas sesiones de tarde, algunas de ellas de lo más prometedoras. Así pues, con una preciosa estampa de La Concha, me he encaminado una vez más a ese lugar que estos días se llena de sangre y gritos.

La sesión de las cinco ha dado comienzo con un corto de animación bastante curioso. Luego se ha proyectado
Epitaph, que ya había visto en el Festival Internacional de Cine. Lo cierto es que no me acordaba de que fuera esa tarde y quizás de haberlo sabido me hubiera quedado en casa descansando un rato o hubiera aprovechado para ver las numerosas exposiciones que se realizan con motivo de La Semana. Por fortuna, ha sido un olvido de lo más afortunado. Contra todo pronostico, un segundo visionado hace que la película suba muchísimos enteros. Lo cierto es que me ha encantado. Tras un breve parón llegaba uno de los platos fuertes de la programación, el
Halloween de Rob Zombie. Otra sorpresa. El director no destroza en absoluto el clásico de Carpenter, sino que lo versiona de forma digna. Se llevan la palma esas escenas de Myers niño, un autentico monstruo ya en su infancia. Ya de noche, vemos un interesante cortometraje francés al que sigue
Teeth. Otra película muy divertida, que conecta enseguida con el público del Principal. El film no escatima en planos escatológicos y su actriz protagonista está fantástica. La sonrisa no abandona las caras de los espectadores durante toda la proyección.

Y por fin da comienzo la noche. Una gran cantidad de público se agolpaba a las puertas del teatro mucho antes de que se abrieran. Yo he aprovechado para nutrirme en La mejillonera, que estos días se convierte en nuestra tercera casa después del Principal, junto a Kuxkulo y demás suministradores de porquerías. Sano no será, pero entran de maravilla. Lo cierto es que la noche ha sido de lo más completita. Hemos empezado con un pequeño concierto del grupo Losdelgás, bastante gracioso. Luego le ha seguido la proyección del trailer de otra nueva aberración de Julián Lara. Que alguien le quite la cámara a este hombre! También hemos visto un trailer de REC que consistía en las reacciones del público de Sitges frente a la película. Que panda de flojos! Rebor ya nos ha dicho que tenemos que mantener la talla cuando se proyecte en la clausura. Además, dos cortos bastante interesantes, aunque el segundo ha molestado un poco a los asistentes.

En cuanto a las películas, hemos comenzado tardísimo. Pasaban las dos y todavía no había dado comienzo la primera! Xavier Gens ha salido a presentar
Frontieres junto a dos de los actores protagonistas y ha terminado ovacionando a Hellboy junto a toda la sala. Lo cierto es que su film es bastante bestia pero media sala se ha quedado vacía, para alegría de los responsables del Ambigú, que se han debido hacer de oro. Yo he aguantado como un valiente. A la nueva película de la Troma,
Poultrygeist: Night of the chicken dead, le ha precedido una carta del mismísimo Lloyd Kauffman, disculpándose por no poder asistir. Le entregaban un galardón importante en Los Ángeles si mal no recuerdo. En cualquier caso, el discurso ha sido genial y su película ha hecho que la sala se llenase de nuevo, aunque no todos han aguantado hasta el final. A mi me ha parecido divertidísima. Para cuando se ha apagado la pantalla eran las seis y media. En los últimos años no recuerdo haber salido tan tarde… o haber aguantado hasta el final! A partir de ahora las horas de sueño son capitales. En diez horas toca meterse al cine de nuevo hasta las tantas!

...
Yo ayer me lo pasé realmente bien. Eso está claro. Y vaya por delante también que la organización en general estuvo bastante mejor que en años anteriores. La noche de Haloween estaba bastante mejor pensada que otras noches de años anteriores. Quizá a nivel cinematográfico vimos las dos peores películas de ésta Semana, pero: ¿A quién le importa?
¡Ayer no tenía cámara! Por desgracia me quedé sin batería. ¡Un error de principiante! Por desgracia no tengo grabadoas a Losdelgas. Ese maravilloso grupo que realiza versiones de lo más variopintas de temas conocidos (a mí me sobra todo ese politiqueo barato anti Ariel Sharon y esas chorradas, pero por lo demás muy bien).
La verdad es que pasé parte importante de la noche en el bar. De aquí allá y de allá para acá. No tengo mucha resaca. Iba a dejar que escribiera unas líneas mi intestino pero, por la razón que sea, no está especialmente quejica (toquemos madera) así que no hace falta.
Sin tiempo para extenderme más me lanzo a la calle. Queda otro larguísimo día de festival!!!!...
Sin duda, uno de los eventos principales de La Semana es el concurso internacional de karaoke que los responsables se sacaron de la manga hace unos años. Con la idea de obtener un buen puesto en el certamen, después de mi convincente participación del año pasado, he estado calibrando mi voz en la ducha nada más levantarme. Lo cierto es que no andaba mal, pero todavía tenía por delante unas cuantas sesiones de películas que iban a poner a prueba la resistencia de mis cuerdas vocales. Después de la lluvia de ayer, me he encontrado con un cielo lleno de claros y nubes, aunque la temperatura ha subido un poco con respecto a los últimos días. Siempre se agradece de cara a recorrer la distancia que se separa la parada del autobús de las puertas del Teatro Principal, que en estos días se transforman en autentico acceso a un inframundo.

La tarde ha dado comienzo con la proyección de dos cortos, uno de los cuales ya habíamos visto el día anterior. Ya es la segunda vez que pasa esto. Estaría bien que no se repitieran. El segundo no estaba mal pero tampoco era como para tirar cohetes. Lo cierto es que a nivel técnico todos son muy buenos, pero las historias resultan flojas. Es como si los cortos, después de muchos años de capa caída, trataran de recuperarse pero sin éxito. Tras estos le ha tocado el turno a una película a la que tenía muchas ganas:
La criatura perfecta. El público se ha mantenido callado a pesar de la lentitud de la historia, quizás algo convencional dentro de su originalidad pero bien llevado a cabo. Tras un breve descanso, ha llegado el turno de
Storm Warning, típica película de contención con final bestia. Es muy mala, pero le salva su sangriento desenlace, que ha enamorado al público, sediento de vísceras. Para cerrar la noche,
Dainnipponjin, uno de esos films que solo se hacen en Japón, surrealista y con un humor muy propio. Lo mejor es que la gente se ha reído con la película y no de ella.

Todo estaba diseñado para salir cuanto antes y dirigir nuestros pasos al Staff, donde tiene lugar el esperado Karaoke. La verdad es que teníamos mucho tiempo y la gente ha aprovechado para cenar algo. Para cuando hemos llegado, el local estaba medio vacío y aunque se ha ido llenando poco a poco, no se ha podido repetir el éxito de pasadas ediciones. La fecha ha hecho que el evento quedara un poco deslucido, pero nos hemos divertido igualmente. Lo mejor del asunto es que, mientras que otros años había tortas para cantar, ahora la pista quedaba libre. Borja Crespo fantástico en su labor de presentador, como siempre. Algunas de las interpretaciones han siso inenarrables. Se ha echado de menos la presencia de Rebor, pero otros monstruos del karaoke, como Pablo, no ha faltado a la cita. Un servidor ha tratado de convencer al jurado con Mil gaviotas -ha quedado de lo más digno- pero cuando se ha arriesgado con un tema más complicado como Mediterraneo, de Serrat, ha sido demasiado. A duras penas he conseguido salir ileso, aunque me he llevado una camiseta como premio de consolación. Será que me hacía falta más alcohol encima. La fiesta se ha prolongado hasta bien entrada la noche. En cuanto al palmarés, como todos los años… tongo! Otra vez será!

...

Vaya por delante ésta foto como homenaje a la traductora que año tras año nos ayuda a entender las tontadas (lo siento, suelen ser tontadas) de los responsables de las películas que programa la Semana. En ésta ocasión, la sesión de películas (todas ellas seguidas, cosa que hay que agradecer bastante) comienza con una de las películas que más prometía para mí:
La criatura perfecta. Tras escuchar del propio director un spoiler importante justo antes de ver la película (y es que aunque
precriticas luche contra las críticas que desvelan partes de la trama, nada se puede hacer si el propio director de la película lo hace ...) nos disponemos a verla. Tiene su punto de interés, aunque a mí me decepciona bastante.
Por lo demás el día transcurre con tranquilidad. Hoy es el día del Karaoke. Espero que mi colega Keichi haya sacado algunas fotos del mismo. Yo no he sentido fuerzas para irme al Staff y he cogido la directa a mi casa.
El miércoles ya sin excusas: comienza la fiesta continua....
El director de
La criatura perfecta,
Glenn Standring, aparece en el esecenario y nos cuenta por qué le gusta la ciencia ficción, porque por encima de las vísceras y la sangre, lo importante en este género son las ideas. Y no puedo estar más de acuerdo, y él ideas tiene, se nota que ha mamado mucha mucha mucha ciencia ficción, pero anda algo falto de talento y la película no es lo buena que debiera. Lástima, un intento honorable. Hay que decir en su favor que el presupuesto no llega en absoluto a lo necesario. El público la respeta bastante.
En el sentido contrario,
Storm Warning no es lo mala que esperaba, es decir, es mala pero no insoportable, provoca muchos momentos de efusividad en el público y nos hace pasar un buen rato a pesar de su comienzo lentísimo. Bien armado de gusanitos, conguitos y demás, comentando la película con mi compañero Beiger, el principio árido pasa más fácil. Esta no tenía ni ideas ni talento.
Y por último, la que sin duda es para mí la mejor película del festival y dudo que sea superada,
Dai Nippon Jin, una muestra de una idea delirante que se lleva a cabo con un talento impecable. Un film redondo. El público ha reído a carcajadas, yo entre ellos, con los momentos desternillanes, a veces evidentes otras no tanto.
Un día de lo más interesante con un final gratificante. Vale la pena tragar todo tipo de mierda para encontrar estas joyitas....
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