Diario 2005
Voy al baño. Mi intestino intenta decirme algo. Está cabreado y no está dispuesto a callarse lo que piensa. Hablamos largo y tendido. El expone su punto de vista y yo el mío. Me habla de reciprocidad. De que tenemos una relación estrecha. De que mi bien es su bien y viceversa. Intento hacerle ver que las patatas bravas, los conguitos, el kalimotxo y los vozkas-limón son necesarios. Que uno no se siente en el festival hasta que se atiborra de los mismos. No entiende mi punto de vista. Mi intestino tiene una visión del mundo un poco cuadriculada. Creo que es por su trabajo. Tan repetitivo. Tan aburrido. Me acusa de pasarse el día limpiando mi mierda. Yo le digo que sin mí no sería nada. Que me debe el tener trabajo. No me gusta estar enemistado con mi intestino, pero es lo que hay.
¿Hormigas mutantes de los años cincuenta? Así he empezado el festival hoy. Quizás haya sido la película más digna de las que he visto. Además la gente no se ha callado. Había momentos desternillantes. A destacar el negro limpiabotas y la mujer a la que trataban de apartar del peligro "porque era una mujer". Interesantes patrones los de los cincuenta.
Desde luego hay ambientazo. Es costumbre ya que los directores salgan al escenario borrachos. Mucha de la gente que hay en los reservados me suenan. Directores jóvenes, actrices ultraneumáticas. La gente se lo está pasando muy bien. Las pobres traductoras tienen que aguantar de todo. Hoy el sketch de los Louviers es pésimo.
A destacar los cortos que hemos visto hoy. El de "El carpintero y ..." realmente bueno. Ha conseguido inquietarme. El de "Self Defense" a conseguido arrancar carcajadas entre el público.
Salir fuera, tomar un poco de oxígeno, incarse unas bravas y a por otra película. Mi intestino me dice algo de su abogado y de los papeles del divorcio. A mi no me importa. Me encuentro totalmente embriagado de ambiente festivalero (acompañado de vozkalimones y kalimotxos, por supuesto). Hoy no bebo mucho. Mi larga experiencia en eventos similares me dice que el calor de la sala y el alcohol pueden hacer mella con enorme facilidad en un espectador a las cuatro de la mañana. Espero que éste consejo lo den alguna vez en Saber Vivir. Creo que estoy perdiendo la cordura antes de lo pensado. Voy a dormir un poco más. La siguiente ronda tiene pinta de que va a ser durísima.
Hoy además tengo invitados en el festival. Viene gente de precríticas. Hypnos y Sherlock. Me conformaría con que se lo pasaran la mitad de bien que yo. Si estoy muy borracho llamaré a Romulo para darle la chapa ;-)....
Primer día de la Semana de terror.
Toca película en el cine "Príncipe", es decir, en el cine convencional donde no hay gritos (por regla general) ni demás elementos extraños.
Película belga: "Ordinary Man". Salgo muy contento: seria, cínica, algo surrealista, truculenta. Me gusta.
Subtítulos en inglés y euskera, todo a la vez, en la pantalla no hay más que letras, un lío.
Ambiente poco representativo de este festival. Espero que mañana en "Evil Aliens" la cosa cambie....
Unas patatas bravas, medio litro de kali y dos vozkas limon (de tres euros y medio).... y todavía no ha empezado la primera película.
Asisto a la inauguración de la Semana realmente encantado. Hogar dulce hogar. Tras un año de ausencia: por fin en casa. Los presentes asistimos a las típicas comidas de pito entre organizadores, productores, directores, patrocinadores y otras hierbas. El hecho sociológico más inexplicable desde que el mundo es mundo se vuelve a repetir éste año: hay tías buenas en el festival. Mis conocimientos de sicología, sociología y antropología se ven rápidamente derrotados al intentar explicar éste hecho. Terrible.
Éste año no puedo estar en mi asiento de siempre. Toda la parte de balcón desde donde se ven bien las películas (y los subtítulos) están reservados para personalidades. Más comidas de pito. Casi la mitad de los asientos del teatro están reservados. Miro a esa gente con cara de odio, tuerzo la perilla y me siento. A la única que miro con cierto aprecio es a Alaska. Un año más está aquí. No sólo es la protagonista del cartel principal, sino que además es la protagonista del primer sketch de los Louviers. Sale la chica con una peluca naranja y cantando grandes temones de Alaska y se presenta como "Alavaska". Realmente terrible. Éste año han mejorado hasta los chistes de los Louviers. Creo que ésta semana apunta demasiado alto. Me doy cuenta de que hace tiempo que el festival NO CABE en el Principal de ninguna de las maneras. Entre abonos y reservados seremos el 75% de la sala y sin exagerar. Para los abonos hicimos una cola desde las once de la noche y ni siquiera tuvimos el sitio que queríamos. La gente de las entradas se quedó sin lo que quería y eso
que estaban en internet a la hora que abría la taquilla. En fin, no seguiré por aquí.
Por otro lado se repite uno de los hechos habituales de la Semana. Sale una francesa que está realmente buena y que presenta nosequé. Es aclamada por la sala entera y le llueven...jumm... piropos. La pobre se siente tan turbada que no sabe qué decir. Huye del escenario en cuanto puede y yo me siento como en casa. En fin, me reitero: hogar dulce hogar....
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